
Cubresuelo
Paquisandra del Japón
Pachysandra terminalis
Una planta tapizante perennifolia de hojas brillantes y pequeñas espigas blancas. Forma alfombras a la sombra, pero necesita límites. Evita los bordes de espacios naturales donde se comporte como invasora.
- Tamaño
- 0,15–0,3 m de alto · 1–1,5 m de ancho
- Luz
- Semisombra / Sombra
- Agua
- Moderada
- Invierno
- Resistente
- Forma estacional
- Perennifolia
- Cuidados
- Bajos
Antes de plantar
- Elige sombra o semisombra y un suelo rico en humus, drenado, preferiblemente ligeramente ácido o neutro. Evita suelos muy secos y encharcamientos persistentes.
- Los tallos suelen medir 15–30 cm. Una alfombra puede alcanzar 1–1,5 m de anchura en varios años y seguir extendiéndose; esa medida no es un límite definitivo.
Por qué elegirla
- Sus hojas brillantes y perennes forman una alfombra baja bajo árboles y arbustos y mantienen verdes los parterres sombríos fuera de la floración.
- Las pequeñas espigas blancas aparecen entre primavera y comienzos del verano, según el clima. El follaje es su principal atractivo.
Cuidados
- Mantén húmeda la zona radicular hasta que arraigue. Riega las alfombras establecidas durante sequías prolongadas, sobre todo si compiten con las raíces de los árboles.
- Elimina las hierbas entre plantas hasta que la alfombra se cierre. Recorta o extrae los brotes que salgan de la zona prevista.
- Si aparece necrosis de hojas y tallos, retira las partes afectadas y los restos, aclara las zonas densas y riega el suelo sin mojar el follaje.
Conviene saber
- En Maryland, EE. UU., los servicios de extensión desaconsejan plantarla, especialmente junto a espacios naturales que pueda colonizar. Consulta las recomendaciones locales en otras regiones.
- El sol intenso y los vientos invernales secos pueden dañar las hojas perennes. En lugares expuestos, elige una posición resguardada.